Embajadores de marca


Si clientes y empleados son la fuente más fiable que tienen las empresas para captar nuevos clientes o fidelizar, ¿a qué esperas para implementar un programa de creación de embajadores de marca? ¿Por qué es tan importante para una empresa?

Cada vez es más difícil ganarse la confianza de potenciales clientes por sobreexplotación de las redes sociales. Hay que ser el más creativo, el más ingenioso, o pagar grandes cantidades a los influenciadores de moda, que recomiendan artículos por dinero. Youtubers e instagrammers tienen un gran impacto entre sus fans, pero no son auténticos seguidores de la marca.

¿Quiénes sí lo son? Clientes y empleados. Sus opiniones quizás tienen menor área de influencia que la de los influenciadores, pero son creíbles y generan mayor fidelidad. Y son mucho más económicos.

La mayoría de las marcas prefiere la fidelidad de estos “embajadores”, de estas personas que la siguen porque les gusta lo que hace o se sienten satisfechos con ella, explica Expansión. Su mensaje es convincente porque es real cuando recomiendan productos o servicios. Daniel Fernández Calamonte, responsable de medios sociales de El Corte Inglés, explica en el artículo: “En El Corte Inglés tenemos empleados con miles de seguidores, para nosotros es muy importante que usen productos nuestros en sus cuentas y que muestren como es el día a día de un trabajador aquí”.

Cristina Aced, consultora en comunicación digital, lo define muy bien cuando dice: “Antes de ir a buscar al Messi de las redes sociales, ¿por qué no buscamos a “nuestro Messi” interno? Seguro que lo hay. Esas personas dentro de la empresa que usan LinkedIn Pulse, que comparten los proyectos de la organización en Twitter y que tienen una comunidad fiel de seguidores. Esos embajadores de marca que lo son de forma natural y voluntaria”.

Formación de empleados como embajadores de marca

Para Cristina Aced, la clave está en la formación de empleados como embajadores de marca o lo que se conoce como puesta en marcha de un programa de Employee Branding. Es decir, capacitar y crear una política común de comunicación social, en que aquellos trabajadores hábiles en las redes o afines a la marca, puedan convertirse en prescriptores confiables de la empresa, sus productos o servicios, a través de su marca personal.

Los empleados y los clientes de una empresa son la fuente más fiable que tienen. A las personas les gustan porque los ven como un igual.

En la Radiografía sobre employee branding en las empresas de España realizada por Eurofirms en octubre de 2017, se reflejó que solo el 20% de ellas invierten en formación de los trabajadores en redes sociales, y solo el 16% ha desarrollado un plan. Además, un 14% de los empleados no sabe si su empresa tiene perfiles en redes sociales.

Objetivos de un Employee Branding

Tal como asegura Marta Colomer, Directora de Marketing de Eurofirms, en este artículo debemos ser conscientes de que actualmente muchos empleados eligen aquellas empresas que les permiten desarrollarse como personas y profesionales y que procuran su bienestar. De esta manera, ya no se tiene en cuenta únicamente el sueldo o las posibilidades de escalar profesionalmente a la hora de elegir el lugar de trabajo. Con el Employee Branding, los trabajadores se convierten en transmisores de información y valores de la empresa, algo que también ayudará a atraer talento.

Todo programa de Employee Branding debe aspirar a internalizar los valores y la imagen de la marca entre sus trabajadores, clientes y proveedores, para que difundan una misma cultura corporativa.

Y a organizar una red de embajadores que respete sus diferencias y saque partido de las principales virtudes de cada uno. Acompañándolo de un acceso a la información y a buenas fuentes de la empresa, y contenidos multimedia que apoyen la acción digital de los empleados.

Debe partir de un manual de identidad social corporativa y una estrategia con objetivos medibles, un plan de selección de empleados potenciales para convertirse en embajadores de marca,  su plan de formación,  un calendario de contenidos y determinar las métricas que van a medir su consecución y el modelo de mejora continua.

Una opción interesante implementada por algunas empresas es la de crear rankings de embajadores o propuestas de gamificación, para que “compitan” entre ellos y obtengan el reconocimiento de la empresa.

La autenticidad es imprescindible en el Employee Branding, es decir, no se trata de obligar a que el equipo comparta contenido sino de que las empresas ofrezcan todas las herramientas para que puedan compartir contenidos relacionados con la marca en las redes sociales.

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