Fomentar la motivación laboral


Aunque parezca obvio que unos trabajadores motivados son la base de la productividad, no todas las empresas dan la importancia que se merece a esta cuestión. Conseguir algo tan básico es relativamente fácil. Basta con tener las cosas claras o con conocer algunas medidas útiles de motivación laboral.

En numerosas investigaciones que se realizan cada año en el ámbito empresarial sale a la luz el poco interés de las empresas por la motivación laboral. Si se sabe con certeza que ésta es uno de los pilares de la productividad, ¿cómo es que no se le dedica más esfuerzo?

Cada empresa establece una relación única con sus trabajadores, pero, así como dedica unos recursos a seleccionarlos, también debería hacerlo para tenerlos motivados. Cuando las personas se sienten necesarias e implicadas, dan lo mejor de sí mismas.

A veces basta con medidas lógicas como la de evitarles trabajos repetitivos y favorecer su participación y creatividad, darles a conocer el resultado de su trabajo e incentivar la mejora en él, y, por supuesto, reconocer su valor.

Emprendepyme.net añade unos consejos muy interesantes:

  • Reunirse con frecuencia con los empleados para organizar en equipo el trabajo, favorecer la comunicación directa y fomentar la propuesta y debate de ideas. Una reunión fluida y comprometida con los objetivos que se desean conseguir -que han de ser claros para todos-, es un poderoso recurso motivador: crea sentimiento de pertenencia, incentiva relaciones de calidad entre los trabajadores, permite captar malentendidos, frustraciones o descontentos y es un buen momento para reconocer sus aportaciones y crear un ambiente laboral estimulante.
  • Detectar en las reuniones a aquellos trabajadores que tienen ideas o demuestran mayor interés por participar. Darles un espacio en el que poder desarrollar mejor sus iniciativas.
  • Ofrecer incentivos por equipos, que no fomenten la competencia individual sino la colaboración. Cada trabajador, además, ha de sentir que tiene en la empresa expectativa de futuro.
  • Dar autonomía a los empleados. Que sean ellos los que decidan métodos de trabajo, propongan retos, sinergias con otros trabajadores o equipos, presupuestos… Que cada trabajador tenga claras sus metas personales y las pueda alinear con las de la empresa. Que desarrolle además la labor para la que está más capacitado.
  • Diseñar lugares acogedores de trabajo, en los que sentirse a gusto. Con espacios comunes informales y aquellos necesarios para facilitar la autonomía de los trabajadores y equipos.
  • Ofrecer formación continua a medida de las necesidades que necesitan los distintos equipos o que marca la competencia, para trabajadores que desean mejorar y ascender. También, actividades de grupo que fomenten un buen ambiente en la empresa o coaching individual para favorecer el desarrollo de habilidades o paliar carencias.

 

Se trata, en definitiva, de dar el reconocimiento básico que todo trabajador desea: encontrarse a gusto en el trabajo y ser reconocido profesionalmente.

Para detectar el nivel de motivación laboral de la empresa, es una buena idea la de realizar un test específico que dé una idea del nivel general de satisfacción de los trabajadores con la compañía. A partir de sus resultados, puede determinarse el desarrollo de una estrategia específica para mejorar la empresa. El test es además útil para que cada trabajador se plantee su relación con el trabajo a nivel personal.

El test de motivación laboral ha de ser capaz de detectar insatisfacción laboral más allá de por aspectos económicos (casi todo el mundo desea cobrar más), y oportunidades de mejora. El resultado que debe generar más alarma es el que demuestra la insatisfacción del trabajador con su trabajo, porque le aburre, porque no siente su utilidad o porque “le va grande”. Sus resultados determinarán las diferentes estrategias que deben aplicarse para paliarse una situación que hace perder tanto dinero a la empresa.

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