La diversidad generacional en las oficinas


Si hace unos días analizábamos por qué es clave gestionar en la empresa una buena convivencia entre generaciones y sus distintas motivaciones, en este artículo hacemos un repaso a los cambios que la convivencia generacional está provocando en la oficina.

Oficinas abiertas a la diversidad generacional

La diversidad generacional y multicultural está afectando, sin duda, a la oficina como espacio de trabajo. Sus diferentes valores, estilos y expectativas exigen flexibilidad y nuevas soluciones. El mismo concepto de “jornada laboral” está cambiando, como la forma de trabajar y de comunicarse. Y la conciliación laboral exige cambios inminentes.

Los veteranos van a preferir espacios que marquen claramente las diferencias entre los puestos de trabajo: para ellos el éxito profesional se ve reflejado en el tamaño de su despacho. Las siguientes generaciones valoran espacios individuales de concentración, combinados con otros para trabajar en equipo o para interactuar informalmente. Los más jóvenes no necesitan espacios de trabajo, les basta con una mesa -que no tiene que ser fija-, mucha tecnología y a poder ser, un ambiente en el que sentirse como en casa. Buscan placer y diversión en la oficina. Es por esto que muchas de las oficinas de empresas tecnológicas son tan estimulantes y creativas. Disponen de salas de juego, de relax, gimnasio… Y servicios imprescindibles para los jóvenes como aparcamiento de bicicletas, lavandería, talleres de mindfulness, etc.

Para ellos también es relevante alternar la oficina con el trabajo desde casa o en centros de coworking, donde pueden crear sinergias con otros profesionales y captar nuevas ideas.

Espacios flexibles

A los jóvenes, por tanto, no les gustan las oficinas cerradas ni jerárquicas, aunque sí necesitan espacios donde poder encerrarse para concentrarse en determinados momentos, sea en la oficina o fuera de ella. Los veteranos, en cambio, suelen ser más reticentes a compartir su espacio y sus conocimientos.

Para los primeros es primordial también el coworking dentro de la misma oficina. Actividades como desayuno en la terraza con dj, charlas de invitados externos, paellas de sábado en la oficina… son excelentes formas de disfrutar del trabajo mientras alimentan su conectividad y creatividad.

La misma diversidad de expectativas es, por tanto, una oportunidad para lograr la tan deseada confluencia de generaciones. ¿Por qué no aprovechar los espacios comunes para invitar a los directivos veteranos a salir de sus despachos y zona de confort y que se valore su experiencia mediante una charla? ¿O a escuchar presentaciones de resultados de los más jóvenes para conocerlos mejor? Estas fórmulas son idóneas para romper barreras.

También lo son la utilización de paredes transparentes, que homogeneizan el espacio, o los muebles móviles. Pero especialmente, los espacios flexibles, que rompen con los “muros tradicionales” al ser a la vez sala de reunión, informal para presentaciones, atención al cliente, para trabajar en equipo, área de descanso, oficina individual, puesto de trabajo no asignado, etc.

El trabajo a distancia también llega para romper tabúes. Directivos de la vieja guardia se ven “obligados” a reunirse telemáticamente con trabajadores deslocalizados o delegaciones virtuales. Pero también puede servirles como forma de mantener viva su experiencia en la empresa, reduciendo su jornada laboral en el despacho para completarla virtualmente desde casa.

Lo que es seguro es que los trabajadores que se sienten felices en su lugar de trabajo tienden a implicarse más. Para ello es primordial apoyar la colaboración y el aprendizaje entre generaciones.

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