Los valores del trabajo al estilo japonés


El modelo japonés de trabajo puede parecernos exótico a los ojos europeos, demasiado rígido y sometido a las necesidades del grupo. Y, sin embargo, sus valores buscan otorgar un sentido a las numerosas horas que pasamos trabajando, y hacerlas más humanas.

“El milagro japonés” debe su éxito a las diversas filosofías del trabajo surgidas en el siglo XX, con el objeto de crear un trabajo racional y eficaz “con humanismo”, y que actualmente se están extendiendo por el mundo. A continuación, realizamos un repaso de algunas de sus filosofías más populares.

Filosofía Kaizen

Kaizen es la filosofía más popular. Fue desarrollada en los años 80 por el consultor de gestión Masaki Imai, como una evolución del estilo Toyota. Busca conseguir el avance continuo a través de pequeños logros alcanzados a lo largo del camino hacia lo mejor. Pequeños pasos día tras día consiguen una mejora continua.

Según la filosofía japonesa Kaizen o de “mejora continua”, cada trabajador se compromete con su trabajo, sus compañeros, sus clientes y su empresa. Está atento a la excelencia del proceso, dispuesto a solucionar de la manera más acertada y rápida cualquier fallo. Su actitud contribuye a la mejora continua de la empresa y al bienestar de los demás.

Pese a que el Kaizen Institute está presente en más de 35 países para ofrecer consultoría y formación sobre este método, en Europa diversas voces críticas lo consideran un sistema rígido, orientado a unos trabajadores muy identificados con la empresa y al beneficio del grupo, que no deja espacio a la creatividad individual. Según declaraciones de Borja Iglesias, su director de operaciones en España, en El País, aunque el modelo se ha de ajustar a cada país, es universal porque busca escuchar y valorar a los trabajadores y darles autonomía para trabajar mejor.

Kaizen Institute promulga en el mundo seis principios derivados de la filosofía Kaizen, que son los siguientes:

  1. En vez de tratar de resolver grandes problemas de golpe, es mejor dar un primer pequeño paso hacia la solución.
  2. Crearse un primer reto sencillo, y así sucesivamente. De reto a reto se mantiene una actitud positiva, alejada del estrés y el miedo al no ser capaz.
  3. Proponerse metas parciales e ir trabajando progresivamente.
  4. Lo mismo para los errores: en vez de buscar culpables por un fallo, es mejor desmenuzarlo en pequeños errores que se pueden solucionar.
  5. Para que los años laborales tengan sentido, han de ir acompañados de acciones que nos hagan felices.
  6. Y de momentos de relax, que nos abran la mente hacia nuevas soluciones o nos permitan confrontar nuestras ideas con la de otros compañeros de trabajo.

La clave de esta filosofía está en empoderar al empleado otorgándole plena responsabilidad sobre la calidad de su trabajo. Lo que repercute tanto en la calidad de los productos acabados como en un trabajo más dotado de sentido para él.

Filosofía Ikigai

Al igual que con el sistema Jidōka, la filosofía Ikigai se centra en conseguir que el trabajo sea una aportación valiosa en la vida de las personas. Lo que no es fácil en un país como Japón, en que los trabajadores realizan una media de 80 horas extras al mes.

“Bien ser, Bien hacer, Bien estar y Bien tener” hace hincapié en determinados valores como forma de conseguir la realización personal y el éxito empresarial: actuar con honestidad y trabajar de forma correcta para alcanzar el Bien Estar, al que le sigue el Bien Tener.

Método 5S

Para Las 5S, en cambio, el éxito profesional radica, tal como explica retos-directivos, en:

  • Seiri: diferenciar lo importante de lo accesorio.
  • Seiton: orden y organización.
  • Seiso: limpieza en el espacio de trabajo.
  • Seiketsu: asumir que hay que cumplir los puntos anteriores.
  • Shitsuke: establecer estándares de calidad.

Estas filosofías japonesas buscan crecer como profesionales y que cada persona realice una aportación crucial en el trabajo en equipo. El bienestar y el espíritu de superación son los principios en los que se basan.

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