Prepararse hoy para un futuro automatizado


A la vez que incrementar la productividad y mejorar nuestras vidas, la tecnología va a demoler millones de puestos de trabajo en los próximos años. Lo que futuros escenarios demuestran es que hay una forma de prepararse: actualizando las habilidades profesionales.

1. Enfocarse hoy al futuro laboral

El informe de McKinsey Global Institute’s de enero de 2017, Jobs lost, jobs gained: Workforce transitions in a time of automation, imagina posibles escenarios laborales en 2030. El informe revela un enorme potencial de nuevos trabajos que garantizan el pleno empleo, y una dura transición, llena de oportunidades.

La automatización va a tener un crudo impacto en el actual mapa laboral. Como demuestra el informe, el 50% de las actividades realizadas hoy son automatizables con tecnologías ya existentes. En las áreas en que el trabajo es físico o se realiza con datos, la automatización será prácticamente completa. Pero a la vez que eliminará puestos de trabajo, creará otros nuevos. Mientras que aquellos trabajos centrados en gestión de personas, interacciones sociales o alguna especialización, serán las menos afectadas. También las técnicamente más difíciles de automatizar, como jardinería o el cuidado de niños.

Estos cambios implican que millones de profesionales necesitan aprender nuevas habilidades en los próximos años: “Seventy-five million to 375 million workers—or roughly 14 percent of the global workforce— may need to switch occupational categories and learn new skills”, asevera el informe. Que también calcula que un 8 o 9% de las demandas laborales de 2030, lo serán de trabajos que todavía no existen.

Y advierte a los diferentes países que tienen un papel relevante para preparar ahora a sus ciudadanos para el futuro laboral. Programas para facilitar la transición laboral, de educación continua, nuevos modelos educativos, son indispensables. Las habilidades que hay que desarrollar en las próximas generaciones son las sociales, las comunicativas y las cognitivas -como el razonamiento lógico y la creatividad-, ámbitos poco automatizables.

Las empresas tienen también un papel relevante en la construcción de una transición adecuada, invirtiendo en la actualización de habilidades de sus empleados, en áreas como la digitalización, automatización e inteligencia artificial.

El análisis también predice que los trabajos que ganan los más altos salarios y los más bajos, son los destinados a perdurar, mientras que los de salarios medios son los que tenderán a ser automatizados.

2. Áreas con más futuro

La cifra del informe McKinsey es demoledora: En 2030, habrá 300 millones más de personas mayores de 65 años que las que hubo en 2014. Lo que significa que los sectores de la salud y de los servicios personales tienen un gran futuro. También, por supuesto, todos los relacionados con el desarrollo de la tecnología.

Construcción e infraestructuras continuarán ofreciendo grandes posibilidades a ingenieros, arquitectos, técnicos y artesanos. Como las energías renovables, eficiencia energética y adaptación climática. Todas estas predicciones están basadas en las actuales inversiones mundiales.

También se especula que tareas domésticas hasta ahora impagadas como el cuidado de los hijos, cocinar, limpiar… lo serán: se crearán aquí millones de puestos de trabajo.

El informe también destaca que la movilidad laboral será enorme, dada la gran cantidad de demandas de trabajo especializado y con habilidades actualizadas. Las plataformas digitales de talento, que actúan como un mercado de fuerzas laborales y puestos de trabajo, van a ser la clave. Ya sean privadas o talent marketplaces, como talentmarketplace.ca, talentmarket.org… Actualmente las plataformas para freelancers son ya una realidad que conecta a estos profesionales independientes con el mercado.

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