Pau Valdés: “El capitalismo consciente debería ser el motor de desarrollo de la humanidad”


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El capitalismo es para algunos el origen de todos nuestros males, para otros el pilar de nuestra sociedad actual. Pero, ¿y si hemos estado malinterpretando la teoría del capitalismo todos estos años? ¿Y si añadiendo la palabra consciente el capitalismo puede ser otra cosa completamente distinta?

Impulsado por Raj Sisodia y John Mackey, este movimiento tiene como bandera el despertar de todo el sistema que no ha sido “consciente” hasta ahora. El capitalismo consciente busca darle una nueva narrativa al capitalismo y convertirlo, así, en el motor de desarrollo de la humanidad.

Diferentes estudios confirman la necesidad real de implantar esta nueva mentalidad en la forma de hacer de las compañías. Según Lepere Analytic, casi la mitad de la sociedad (48%) elige empresas que son impulsoras de soluciones a problemas mundiales, aunque siete de cada diez personas creen que no se está haciendo nada por mejorar el mundo. Pau Valdés, CEO y CoFundador de InboundCycle y uno de los 27 fundadores del capítulo español del capitalismo consciente, nos habla de este nuevo planteamiento empresarial y afirma que es un modelo de negocio del todo viable y necesario para evolucionar hacia un mundo mejor.

 – ¿Qué es el capitalismo consciente?
Es un nuevo tipo de capitalismo que debería ser el motor de desarrollo de la humanidad. ¿Cómo? A través de la libre empresa gestionada sobre las bases de un propósito humano y unos valores. Su objetivo no solo debe ser el de maximizar el beneficio de los inversores, que desde mi punto de vista es el significado real del capitalismo actual, sino que sirva al beneficio equitativo de todos los grupos de interés o stakeholders.

 – ¿Sobre qué principios se fundamenta el capitalismo consciente?
El primero es establecer un propósito elevado. El propósito de una empresa debe ir más allá de la generación de beneficios, debe contemplar también un propósito que tenga un mayor impacto en algún ámbito de nuestra sociedad: la resolución de alguna problemática o la mejora de algún aspecto de nuestra sociedad, por ejemplo. Una vez encontrado, se genera un compromiso que va más allá de la empresa; no sólo se compromete con los stakeholders más próximos, se compromete con toda la sociedad. El segundo pilar es una cultura de empresa fuerte basada en una serie de valores que no solo estén escritos en una pared.  Es decir, que el management pase por un management a partir de la cultura corporativa y no tanto a través de indicadores basados en el rendimiento. El tercer principio nos remite otra vez a los stakeholders; el capitalismo consciente intenta ampliar estos grupos de interés. Todo empieza con el equipo de la empresa, un equipo comprometido a través de una cultura y un propósito, pero también se hace extensible a inversores, proveedores, clientes y a todas las comunidades o grupos con los que la empresa participa. Incluso con la competencia. Si creamos valor para todas las partes interesadas, todo el sistema avanza. Por último, un liderazgo consciente: pasamos de un modelo más autoritario a un modelo más basado en el coaching y a crear relaciones más cercanas.

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Principios del capitalismo consciente

– ¿Qué prácticas o acciones promueve?
Una primera práctica sería la definición de ese propósito elevado, si no lo tiene. Otra sería conceptualizar correctamente los valores de la compañía, que no estén vacíos de significado, que realmente representen a nuestra compañía y por lo que queremos trabajar. Este código de valores y conductas, que es lo que acaba conformando la cultura corporativa, tiene un gran impacto en la contratación y nos sirve también para ver quién no cumple con nuestras expectativas o no encaja en nuestro proyecto. Una acción más concreta sería la de delimitar la retribución y aplicar la total transparencia en cuento al sistema salarial. Se trataría de imponer ciertos límites para que no haya tantas desigualdades dentro de una misma empresa. El capitalismo consciente recomienda que la diferencia salarial del que más cobra sea como máximo de 20 veces más que el salario medio de la compañía.

– Se habla también de cultura y liderazgo consciente. ¿En qué consisten?
En el liderazgo consciente el líder comprende y abraza ese propósito elevado que define la actividad de la empresa. Y lidera a través de una cultura concretada a través de unos valores y conductas que van en la línea también de maximizar la experiencia de trabajo en la compañía, buscando realmente ese impacto positivo en todos los stakeholders.

– La teoría del capitalismo consciente dice que cada empresa, igual que cada forma de organización humana, tiene un propósito. Pero habla de un propósito elevado.
Se trata de encontrar algo que de algún modo nos inspire. Por ejemplo, cuando Google se creo estableció un propósito elevado: ordenar, organizar toda la información de la humanidad. Ahora lo vemos como algo factible, pero en su momento era algo aspiracional; conseguir ese hito requería un trabajo titánico para una empresa que acababa de nacer. Cada empresa debe encontrar esa idea que la guie hacia algún lugar y que no esté relacionada con un tema puramente económico.

– También habla de tomar las decisiones en base al beneficio potencial de todos los grupos de interés de una empresa. Trabajar para un beneficio colectivo.  Todo eso podría sonar idílico o poco realista, ¿no cree?
Creo que de ninguna manera es idílico y lo veo en muchas de las empresas con las que estoy relacionado. Si realmente hay un propósito elevado que perseguimos y con el que todos estamos de acuerdo, y además todos seguimos una cultura de empresa determinada, debe quedar claro delante de inversores qué es lo que se quiere hacer. Hablamos de un tipo de inversores que creen y participan de este propósito y del beneficio no económico que conlleva. Por ejemplo, una cadena de supermercados de productos de calidad y ecológicos, no sólo busca ganar dinero, desea promover un cambio de estilo de vida que repercuta en la salud y el bienestar de las personas. En el caso de mi empresa, la aplicación de este nuevo paradigma se aprecia con el gran engagement que se crea con trabajadores, la valoración de los colaboradores, la satisfacción de los clientes por nuestro trato, etc. Las organizaciones que participan en este cambio de paradigma tienen una visión más largoplazista en términos de beneficio porque ven el beneficio como una consecuencia y no tanto como un fin.

– Humanizar el capitalismo y por tanto la empresa. En este contexto, valores y creencias adquieren un protagonismo especial. Es un planteamiento parecido a la gestión empresarial por valores. ¿Alguna conexión?
Está totalmente alineado. La gestión empresarial por valores forma parte del capitalismo consciente, pero es solo una pata. Para que una empresa sea considerada consciente debería tener en cuenta a todos los stakeholders y desarrollar ese propósito elevado, además de la gestión por valores, que está relacionada con los principios de cultura y liderazgo.

– ¿Por qué se ha involucrado personalmente en el capítulo español del capitalismo consciente?
Esto tiene que ver con un grupo de amigos empresarios que compartimos toda una serie de valores y maneras de ver la empresa. Una de estas personas, Sebastian Ross, presidente de la junta actual, conoció a Raj Sisodia en una de sus formaciones en el MIT y se interesó por el tema. En el momento en que descubre la existencia del capitalismo consciente y nos empieza a hablar de él, todos los que teníamos en común la creencia en la gestión por valores nos dimos cuenta de que existía un marco común en el que todos nos podíamos acoger y sumar. En vez de ir por libre, decidimos crear el capítulo español del movimiento y gracias al capítulo americano, impulsor del capitalismo consciente, nos pusimos en contacto con personas previamente interesadas en lanzar este movimiento en España.

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