David Guzmán: “Felicidad y productividad, binomio de éxito”


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“La innovación, la transformación cultural en las organizaciones a través de sus personas y de la mano de Recursos Humanos son el medio para lograr el éxito. Felicidad y productividad, binomio de éxito”

David Guzmán se define como un Director de equipos en el área de Personas.  Es especialista en la gestión de Personas, Desarrollo Directivo y Mandos Intermedios, con vocación por el Talento y el desarrollo de organizaciones 3.0.

¿Te podríamos definir  como un especialista en la gestión de personas con vocación para el talento? Explícanos algo más acerca de esta función.

Sí, absolutamente, me apasiona el mundo de las personas y el talento y convertirlo en un socio estratégico de negocio. La palabra especialista y personas esconde una gran complejidad, pero, me atrevería a decir que sí, soy especialista en la gestión del talento. Sobre todo, soy alguien que trabaja para las personas. Prácticamente desde el inicio de mi carrera estuve y estoy dedicado a las personas.

He tenido la gran suerte de trabajar con equipos multidisciplinares en diferentes sectores y con diferentes tipos de talentos y creo que he tenido la suerte de poder sacar lo mejor de cada uno ellos. Trabajar para que fluya el talento en las organizaciones es algo apasionante. Las empresas no tiene alma, las personas ponen alma organizaciones.

¿Cuáles crees que  son las claves para fomentar el talento en el ámbito laboral?

Diría sin duda dos: El talento de la capa directiva y la adaptación de las políticas de personas a un nuevo paradigma de las relaciones en las empresas.

El talento necesita una dirección excepcional. Para que una organización aproveche el talento los colaboradores necesitan ser dirigidos por managers con mucho talento, sin duda es, para mi es la clave más importante.

Es inevitable, la vida de un colaborador con talento en la organización vendrá condicionada por la capa directiva y, si tienes un jefe que confía en el talento individual, las fortalezas tomarán protagonismo teniendo un impacto positivo en los resultados de cada colaborador.

Otra clave es, sin duda, la adaptación de las políticas de Personas al nuevo paradigma laboral. Éste exige culturas más flexibles, espacios más abiertos, un mayor grado de libertad para crear, objetivos cada vez más flexibles y construidos con un compromiso grande del colaborador con la organización, lo que llamamos Engagement o empoderamiento.

La llamada generación Millennials nos lleva hacia la construcción de un entorno que nos exige a los departamentos de Personas mayor genialidad para atraer al talento.

Háblanos un poco sobre el liderazgo ¿Qué entiendes por liderazgo?

Hay una definición que me encanta sobre el liderazgo de nuestro tiempo, es de Bill Gates y me acompaña siempre. “Los líderes del siglo XXI serán aquellos que sean capaces de impulsar a otros”, estoy absolutamente de acuerdo.

Creo que los líderes del futuro, o casi ya del presente, serán aquellos que sean capaces de desarrollar un liderazgo emocionalmente inteligente. En este tiempo en el que se habla tanto de la robótica y la inteligencia artificial, los líderes emocionales son clave para el desarrollo de las personas, serán aquellos capaces de llevar a las organizaciones y personas al siguiente nivel.

Lo que nos emociona permanece en nosotros, nos acordaremos y aprendemos de aquellos jefes que consiguieron emocionarnos. Diría a todos los directivos que no abandonen su inteligencia emocional e incluso que continúen su desarrollo, no es incompatible con el pensamiento estratégico. Apuesto por un “Management con un alto grado de inteligencia emocional”

¿Cómo crees que podríamos  aumentar la satisfacción en lo laboral (especialmente si nuestro trabajo no nos realiza)?

Si tu trabajo no te satisface o no te realiza es una auténtica catástrofe, pasamos buena parte de nuestra vida trabajando. Animo a todo el mundo a buscar su vocación, aquello para lo que hemos venido y con lo que se te ponen los pelos de punta. Hacer lo que haces y hacerlo con pasión es imprescindible. Es importante rodearse de personas que nos impulsen, positivismo y, por qué no, buscar organizaciones que sean afines a los valores culturales en los que crees.

Encontrar lo que quieres hacer y hacerlo con pasión es imprescindible. Esto no significa permanecer en un estado constante de felicidad plena, a veces es inevitable encontrarse baches, retos y amenazas que pueden desestabilizarnos, pero permanecer el máximo tiempo posible siendo felices hará relegar los obstáculos a un segundo nivel.

¿Qué relación tiene el bienestar con la productividad?

Tiene una relación directa, un colaborador feliz puede ser hasta un 30% más productivo aproximadamente. Cuando uno siente que hace lo que quiere hacer, el objetivo le mueve y le hace feliz, encuentra una motivación intrínseca, más fuerte que cualquier otro motivador, como el salario, por ejemplo.

En uno de tus posts mencionas que el salario no es lo único que fomenta la motivación;  ¿Qué otros estímulos pueden incrementar el bienestar?

Efectivamente, el salario no es un verdadero factor motivacional, es un motivador que podemos denominar “higiénico”, es necesario que este esté para dar paso a otros motivadores que dejarán fluir el talento, pero, por sí mismo no activará los motivadores orientados a la consecución de los objetivos.

Estímulos como la elección de parte de los proyectos a los que dedicar tu tiempo de forma voluntaria, y como decía antes, una capa directiva con talento. Tener un jefe que construya orientado a las fortalezas y, sobre todo, sea capaz de servir de catalizador entre los objetivos de la organización, la capa directiva y los propios de los colaboradores es seguro de éxito en los elementos motivadores.

¿Podemos considerar que esta nueva filosofía ha venido para quedarse?

Esta nueva filosofía ha venido para quedarse sin duda los candidatos con más talento buscarán las culturas organizativas con mayor libertad y entornos más felices para desarrollarse y poner su talento a disposición de la empresa. La orientación a personas es trabajar para los demás, y las emociones aquí cobran un protagonismo esencial.

¿Cuál  es a tu entender, el grado de conciencia en relación a las fortalezas personales que hay en nuestro país?

Es bastante escaso, los planes de desarrollo aún tratan de cubrir únicamente áreas de mejora y las fortalezas aún pasan desapercibidas en muchos casos. Es una tarea pendiente en la que todos aquellos que trabajamos en personas hemos de intentar trabajar más en la influencia de las fortalezas.

Si pudiera terminar con un titular, diría que “Los nuevos tiempos dejarán un mundo lleno de oportunidades al liderazgo. Las nuevas tecnologías conseguirán reemplazar ciertas funciones hechas hoy día por personas, pero no conseguirán reemplazar a los líderes inteligentemente emocionales”

¡Muchas gracias, ha sido un placer!

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