Diego Gil: “Las Smart Cities crean empleos cualificados, estables y mejor pagados”


Diego Gil es el Subdirector General del Clúster Andalucía Smart City. Una alianza de empresas privadas e instituciones andaluzas que trabajan para el desarrollo de ciudades inteligentes (ciudades mejores), entendidas así por ser eficientes, sostenibles y confortables. La consecución de este objetivo se realiza a través de la cooperación entre dichas entidades, lo que produce generación de empleo y de riqueza en los propios núcleos urbanos mediante el aumento de la competitividad empresarial.

¿Qué es una Smart City?

Es una ciudad en la que, apoyándose en el uso intensivo de la tecnología y de la innovación en diferentes aspectos (no sólo tecnológicos), se optimiza la gestión de los recursos y la sostenibilidad por un lado. Y, por otro, se consigue que sea más confortable para el ciudadano.

¿Qué papel juega el ciudadano en este tipo de ciudades?

Es papel principal ya que en las Smart Cities se vela por su inclusión y para facilitarle la vida. Hoy en día además tiene un rol activo en el desarrollo de su ciudad gracias a las aplicaciones que, por ejemplo, le permiten comunicar sus necesidades o informar de las incidencias que detecta (farola que no funciona, calzada con desperfectos…), así como participar en la toma decisiones que le afectan.

¿Cómo se hace una Smart City?

A día de hoy adaptando las ciudades que tenemos a través de las nuevas tecnologías. Para hacerlo es necesario el liderazgo político y gestor, y especialmente tener una estrategia a largo plazo. A veces resulta difícil poder desarrollar los proyectos, ya que la alcaldía se modifica cada cuatro años, pero se está trabajando para que las estrategias sean comunes y tengan continuidad. En este sentido ciudades como Málaga o Barcelona son referentes.

¿Estas ciudades son las Smart Cities referentes de España?

No tenemos referentes claros. Algunas ciudades destacan por sostenibilidad, otras por movilidad, otras por energía y otras por integración. Aun así, Barcelona, Málaga, Madrid y Santander son las ciudades más relevantes. En el extranjero Málaga es conocida como un lugar propicio para este tipo de proyectos y España es un referente en Smart Cities.

¿Trabajáis con el extranjero?

Sí. En España sólo actuamos en Andalucía pero colaboramos con otros países tanto de la Unión Europea como de fuera de ella. En el ámbito internacional damos oportunidades a nuestros asociados, abriéndoles las puertas a mercados a los cuales no tendrían acceso. En este sentido, destacan las misiones en las que hemos participado en China, India, Sudáfrica e Indonesia, en el marco del Programa europeo de cooperación al desarrollo urbano sostenible “World Cities”, gestionado por la DG REGIO. A nivel local también intentamos ofrecer oportunidades dando soporte a ayuntamientos para que puedan implementar soluciones de Smart Cities.

Fotografía de una misión reciente en Indonesia en el marco del programa europeo de cooperación al desarrollo urbano sostenible “World Cities”, con un aspecto social.

 

¿Y cómo conseguís convencer de que es conveniente hacer este cambio?

Es sólo una cuestión de preguntarse en qué tipo de ciudad queremos vivir dentro de unos años. ¿En una ciudad contaminada, atascada, ruidosa, con gente estresada y problemas de salud? Ofrecemos la posibilidad de poder vivir en una ciudad mejor a largo plazo y la de mejorar la comodidad de los ciudadanos a corto plazo.

¿Cómo se mejora la comodidad del ciudadano a corto plazo?

Con soluciones como sensores que detectan a los viandantes y aumentan la intensidad de la luz radiada. O aplicaciones que nos informan de los horarios, el recorrido y los enlaces de los buses. A menudo son soluciones que nos pasan por alto en nuestra día a día pero que forman parte de las Smart Cities, y nos facilitan y mejoran nuestra vida cotidiana.

¿Quién llama a vuestra puerta?

Entidades y ayuntamientos que necesitan asesoramiento en el desarrollo estratégico o en la implantación de soluciones de tecnología inteligente en sus ciudades. Hasta ahora esto sólo era posible en grandes ciudades pero, gracias a los fondos europeos y a sus protocolos, cada vez es más asequible a todo tipo de poblaciones.

¿Se replicarán las mismas acciones en distintas ciudades?

Se debe rentabilizar la inversión pero siempre buscando las necesidades de cada ciudad. Lo que ofrecemos no es una solución concreta sino el conocimiento, la elaboración de una estrategia, el servicio de consultoría, etc. Es un mercado nuevo en el que se abre una gran oportunidad para la creación de puestos de trabajo. Las Smart Cities crean empleos cualificados, estables y mejor pagados.

¿Cuáles son los nuevos empleos de este tipo de ciudades?

Por una parte perfiles claramente tecnológicos y, por otra, perfiles sociales. Hoy en día la tendencia es humanizar las tecnologías e integrar personas de distintos campos para poder crear proyectos multidisciplinares y afrontarlos desde distintas ópticas. El problema que tenemos actualmente es la falta de formación específica, aunque estamos poniendo en marcha programas de colaboración con universidades como la de Málaga o la de Almería para solventarlo.

Recibe todas las novedades de People First