El poder de una sonrisa


“Una sonrisa es la línea curva que lo endereza todo”. Phyllis Diller, autor de esta cita célebre, nos transmite el poder la sonrisa en nuestro día a día y es que afrontar cualquier situación con una actitud positiva no solo nos ayuda a ser más felices, sino que también aumenta nuestras posibilidades de éxito. Pero, ¿se puede aplicar esta teoría al entorno laboral?

La sonrisa, una expresión básica

La sonrisa es una de las expresiones humanas más básicas. De hecho, los bebés sonríen estando en el útero de su madre, por lo que no es de extrañar que sea una de las expresiones faciales más comunes. Además, se trata de una de las que más se contagian.

Según Paul Ekman, psicólogo pionero en el estudio de las emociones y las expresiones faciales, la sonrisa Duchenne es la más natural, sincera, honesta y, en consecuencia, la más contagiosa. Por tanto, es evidente que un equipo de trabajo en el que reine el buen humor, será mucho más cohesionado y productivo que uno en el que sus miembros se quejen de forma frecuente. Los humanos tendimos al contagio emocional y nuestro estado de ánimo influye, inevitablemente, en nuestros compañeros de trabajo. Pero, las emociones positivas se transmiten más fácilmente que las negativas y sus beneficios son mayores, por lo que la alegría en los equipos se contagia más rápidamente.

Los beneficios de sonreír en el trabajo

Además de obtener una mayor cohesión, la sonrisa ayuda a aumentar la productividad y reduce el estrés. Cuando se respira buen ambiente en una oficina, se comparte cercanía entre las personas, lo que aumenta el compromiso y hace que los trabajadores estén dispuestos a realizar un sobreesfuerzo cuando un compañero lo necesite.  También se consigue aumentar la confianza entre los miembros del equipo y potenciar la empatía.

Una actitud positiva es, además, una forma de mejorar la comunicación interna. Para ello es importante que los líderes de los distintos equipos propicien el buen ambiente en la oficina, algo que les ayudará a construir confianza con las personas que forman parte de su departamento y, en consecuencia, conseguir una comunicación más fluida y eficaz.

Las personas suelen olvidar las palabras que se han utilizado para transmitir un mensaje, pero lo que siempre recuerdan es cómo se han sentido en ese momento, ya que las emociones son algo realmente memorable. Una actitud positiva nos ayuda a trabajar la inteligencia emocional en los equipos, algo que potencia un buen ambiente laboral.

El sentido del humor es también un síntoma de inteligencia e ingenio. A través de este se potencia la innovación y los mensajes se recuerdan mucho más, por lo que muchas empresas trabajan estrategias para crear un ambiente sano y potenciar una actitud positiva.

No debes olvidar que una sonrisa es la mejor manera de comenzar un día, ya que son muchos los beneficios que conlleva. Es por este motivo que mañana viernes 5 de octubre os animamos a celebrar el Día Mundial de la Sonrisa, mostrando vuestra mejor sonrisa a los compañeros de trabajo.

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