Entrevista a Pilarín Bayés


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El dibujo es para Pilarín su profesión, su pasión, su vida. Estamos hablando con ella y no deja de dibujar y trabajar.

“¡Esto para mí es como estar en el cielo! Hacer el trabajo tranquilamente, sin sufrir por si la termino a tiempo o no…”, nos cuenta.

Desprendes ilusión en cada dibujo y en cada palabra que intercambiamos contigo. Es así como has conseguido sobrepasar 50 años de dedicación a tu profesión?

Aún me ilusiona mucho el trabajo! Este año hará 75 años, hace 10 que me he jubilado.

Extraoficialmente, porque no paras de trabajar…!

Sí, ahora jubilada del no lo estoy. Podría estarlo, pero aún siento mucha pasión por mi trabajo.

Tus dibujos nos han acompañado a muchos desde pequeños y han creado un imaginario colectivo característico. ¿La ilustración es un buen medio para transmitir valores a la sociedad?

Yo pienso que sí, lo es. Cada uno, desde su trabajo, tiene que intentar hacer lo mejor que pueda. Para mí, dibujar es intentar que los libros de texto sean agradables para los niños, que al verlos tengan ganas de leerlos, que un libro de cuentos sea más divertido, que una publicidad no sea puramente “compra esto”. Para todo ello, pienso que la ilustración aún tiene muchas cosas por decir. La fotografía puede transmitir muchas sensaciones, pero un concepto irónico, una imagen algo más divertida y que hable un lenguaje muy infantil, eso sólo puede transmitirlo la ilustración.

Las asignaturas relacionadas con la expresión artística siempre han sido las grandes olvidadas en el sistema educativo. ¿Crees que si se potenciasen ayudaría a desarrollar la creatividad y el talento de cara a futuros profesionales?

Sí, exacto. Para el que decida tomarlo como un camino profesional, es imprescindible; pero en profesiones en las que la expresión artística no es directamente una herramienta de trabajo, es muy conveniente y estaría bien potenciarla e ir más allá. El arte es un camino de ida y vuelta, si nadie lo mira, será este maldito arte que descubrirán de aquí a 400 años y dirán que han hecho el descubrimiento del siglo. Pero el pobre artista no habrá podido tener ningún diálogo con su propio mundo. Las personas tendríamos que estar muy acostumbradas a mirar, con una buena base de educación plástica. Si miras un partido de fútbol sin tener ni idea de ello, no comprendes res. Con el arte pasa lo mismo; si has visto alguna técnica o has recibido alguna formación, cuando miras una pintura la valoras y la entiendes.

¿En qué medida crees que es importante la creatividad dentro de la empresa?

Mucho, muchísimo. Es muy importante en sí misma, pero también es muy importante su entorno. Un ejemplo simple: en cualquier producto que fabriques, es básico que tenga una buena calidad, pero también es necesario ponerle una buena presentación, una buena imagen. La etiqueta, el embalaje, el papel para envolverlo en la tienda, la bolsa y su material… Todo esto, la parte estética, hace que el producto varíe muchísimo. Pero más allá de todo esto, es el espíritu creativo, las ganas de hacerlo bien. El no tener que estar preocupados por la parte económica, sino en pensar y hacer mejor las cosas. Todo esto es importante para hacer un mundo mejor, que es lo que nos conviene.

¿Cómo dibujarías la realidad laboral actual?

Yo pienso que, aún que parezca que no, hemos retrocedido. No soy pesimista, porque opino que siempre vendrán tiempos mejores. De los tiempos peores hemos sacado enseñanzas, nos ayudan a mejorar y a auto-superarnos. Yo he vivido muchas crisis, pero eran duras y rápidas. Esta última ha sido muy dura y muy larga; y esto es lo que para mí ha sido pesado; tantos meses sin terminar, ha sido lo peor.
Por eso, yo pintaría la realidad de todos colores. Nos quejamos del mal que podemos tener, pero si miramos a nuestro entorno, nos damos cuenta que no estamos tan mal aquí.

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