Intraemprendedores en la empresa


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Las empresas innovadoras han demostrado que el capital humano es fundamental. Generar una cultura del emprendimiento interno entre los trabajadores es clave para conseguir la ventaja competitiva de hoy: la capacidad de innovación. Conoce las claves para un desarrollo creativo del equipo humano.

Innovación interna

Son las personas las que innovan. Las empresas ponen los medios para hacer de su innovación, realidad. La empresa del siglo XXI lo tiene que tener muy claro: solo renovándose podrá sobrevivir a una competencia con dinámicas más ágiles. Lo que puede realizarse de dos formas: contratando “jóvenes promesas” o enfocando la cultura corporativa a la innovación. Analicemos esta segunda opción.

Enfocarse a la innovación requiere de un cambio de visión estratégica, asignar recursos específicos y un diseño de procesos para que la generación de nuevas ideas forme parte del trabajo cotidiano. La empresa ha de detenerse y hacerse una gran pregunta: ¿cómo puedo hacerlo mejor?

Sin este planteamiento, el inicio por parte de un trabajador de un proceso renovador puede ser visto como una desviación del trabajo del día, una “pérdida de tiempo”. Es decir, la mejor forma de estrangular una oportunidad de renovación. De perder a la larga a este intraemprendedor, que buscará una empresa más receptiva a su mentalidad inquieta. De cortar de raíz cualquier iniciativa de este tipo entre el resto de trabajadores. Un emprendedor interno puede aportar cambios e innovación en la organización de la empresa, procesos, nuevas áreas de negocio o productos. Es así de poderoso. Lo difícil es reconocer su aportación.

Es imprescindible, por tanto, generar una cultura innovadora que permita desarrollarse en el trabajo diario. La gestión de Recursos Humanos es esencial como fuente impulsora de este cambio.

Generar una cultura innovadora en la organización

Son muchas las necesidades de innovación: una oportunidad de mercado, un problema en la empresa… Un estudio de la situación competitiva de la empresa, sus puntos fuertes y débiles, desvelará los puntos clave de mejora de la compañía y por tanto, de renovación.

El proceso de transformación digital es un buen momento para generar un nuevo ecosistema de productos, servicios y procesos innovadores. También, revisar los programas de capacitación para que incorporen una cultura de la innovación. Las empresas pueden convertirse en las principales incentivadoras de la creatividad de los profesionales, que no vienen formados con esta visión desde las universidades.

La gran empresa debe aprender de la startup. De su audacia y flexibilidad, sus procesos ágiles y eficientes, su enfoque a la mínima inversión de tiempo y de dinero, sus métodos colaborativos, su dominio de la automatización digital…

Incentivar al intraemprendedor

La innovación se aprende. Existen múltiples métodos y estrategias para generar tomas de decisiones de forma creativa, que ayuden a poner en marcha nuevos proyectos. Espacios de experimentación y colaboración en los que está permitido el fracaso. A los que invitar a participar a los trabajadores, con reglas claras: cómo participar, el porqué del método, qué se quiere conseguir y cómo se va avanzar.

El proceso de crear plataformas de innovación abierta internas debe ser abierto y colaborativo. Que participen personas con diversos puntos de vista, que fluya la creatividad. Los equipos de trabajo deben tener libertad para cumplir el objetivo y conocer después los resultados de sus iniciativas. Incluso si no se llevan a término. La transparencia es fundamental para hacerles sentir protagonistas de la innovación, y no que la empresa “se apropia” de ella.

Claves para la innovación interna
  • La dirección de la empresa debe creer en la innovación. Su misión es liderarla, estableciendo objetivos, e implicar en ella a todos los colaboradores, pues en ellos reside el conocimiento real de dinámicas y procesos. Debe reservar un presupuesto anual a ella y añadir a los indicadores de éxito, los de rendimiento organizacional.
  • Cada año se ha de implementar algún proyecto innovador de generación interna, liderado por un responsable de innovación. Éste debe transmitir al equipo humano la importancia de esta misión conjunta.
  • Recursos Humanos debe formar en creatividad y generar un lenguaje común de innovación, un clima de confianza que proponga objetivos más que métodos de trabajo e incentive el replanteamiento de “lo habitual”. También, fomentar la colaboración, el aprendizaje informal y el intercambio entre distintos departamentos.
  • Se debe premiar la capacidad innovadora de los trabajadores bonificaciones, formación, mayor participación en proyectos transformadores…
  • Solo con un objetivo real corporativo se podrá llevar a cabo el tránsito hacia una cultura organizacional innovadora.

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