La innovación está en cada uno de los trabajadores


Al contrario que en décadas anteriores, el siglo XXI está descubriendo que crear espacios abiertos y flexibles para trabajar y favorecer la interacción entre los trabajadores, es la clave para mantener el atractivo de la empresa en el mercado. Hay que favorecer el intercambio de ideas. Veamos por qué.

1. Innovación interna

La ideación y cocreación interna es un proceso que empiezan a adoptar las empresas en la carrera por la innovación como valor competitivo. Pero que no funciona si se crea únicamente para desarrollar una campaña concreta de marketing o para “actualizarse”.

Implementar una filosofía de innovación interna en la empresa ha de ser una prioridad, capaz de aprender sobre la marcha, con visión a largo plazo. Debe implicar a toda la organización, afectar su estructura y gestión, confiar en el equipo y disponer de líderes adecuados.

“Ha de desarrollar un entorno de colaboración físico y virtual que permita generar y distribuir el conocimiento de una manera ágil y eficaz -explica Goodrebels en su artículo sobre la cultura de la cocreación y la colaboración interna-. E implementar un conjunto de estrategias, dinámicas y acciones orientadas a estimular la participación de los agentes involucrados y facilitar entre ellos la transferencia de conocimiento. La persona que riega las plantas de todo el edificio o el analista de riesgos que toma café con el equipo de ventas pueden albergar más conocimiento y ejercer más influencia social, según las circunstancias, que el director general de la compañía -concluye.”

Para Juan Carlos Casco, la innovación es uno de los grandes rasgos del siglo XXI, necesaria para enfrentarse a los nuevos tiempos con éxito profesional y corporativamente. Para desarrollarla, es imprescindible la creación de un ecosistema específico, herramientas y un proceso de entrenamiento. Hay que aprender de manera práctica a innovar, asevera.

Las empresas pioneras están desarrollando cambios en la disposición de las oficinas, redes internas y espacios de socialización, que permitan que la innovación se incorpore al día a día de la empresa, una vez iniciado el proceso de cambio.

2. La socialización como herramienta de innovación

En su artículo, Goodrebels afirma contundentemente que “la mayor herramienta de innovación y competitividad es el conocimiento tácito, aquel que está en la persona y no guardado en ningún documento. A cambio, es el más difícil de gestionar”.

De aquí que los espacios de socialización estén protagonizando grandes áreas de las nuevas oficinas. El análisis sobre los nuevos espacios de trabajo de Contractworkplaces refleja un cambio radical. Los espacios abiertos con puestos de trabajo no asignados favorecen el trabajo flexible y colaborativo. Combinados con zonas de concentración, espacios multifuncionales, áreas para encuentros informales como espacios recreativos, cafeterías y gimnasios, que favorezcan el intercambio de experiencias. Como ejemplo, el “ambiente fika” de las oficinas de Ikea en Helsingborg, muy útil para saber qué hace cada quien y qué se está haciendo en otras partes de la empresa. O la recomendación de Google a sus empleados de cambiar el puesto de trabajo cada poco tiempo o el free sitting de Asics, un ambiente de trabajo claramente rompedor.

¿Qué pasa si nos dijeran que el éxito de la innovación reside en cada uno de los trabajadores? -se pregunta Idealista en su artículo sobre Google-. Este gigante tecnológico, según el artículo, utiliza tres claves de éxito para fomentar la innovación: contratar personas innovadoras, crear una cultura de socialización de las ideas y pensar a lo grande: “en Google la innovación son las personas. Buscamos gente innovadora, que haga bien su trabajo pero que además no pierda el espíritu y vayan más allá”.

Toda la compañía está involucrada en el proceso continuo de generar innovación gracias al espíritu emprendedor que caracteriza a los equipos. Los nuevos proyectos aprobados se realizan rápidamente y con mucha calidad, para avanzarse a la competencia, bajo la filosofía de “lo importante es probar”. Consideran fundamental que todos estén bien informados “de lo que se cuece” en el sector, y que tengan tiempo y espacio para compartir ideas y desconectar.

El coloso digital es además famoso por implementar dinámicas de grupo que adiestran la innovación, como “shoot the moon” (en que los equipos de ventas publican en una revista cómo mejorar los resultados de la empresa), mapas mentales, tiempo para desarrollar un proyecto propio…

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