Más allá de los “Recursos” Humanos


Los Recursos Humanos están viviendo una profunda transformación debido, entre otros factores, a los procesos de digitalización, a las nuevas demandas de los empleados y a la progresiva importancia de valores empresariales que ayudan a los empleados a trabajar y a vivir de una manera plena y satisfactoria. Algunas tendencias en auge, como la creación de experiencias atractivas para los empleados y de espacios para promover la cultura, la aplicación de una visión de marketing en Recursos Humanos o la inversión en el bienestar de los empleados, nos obligan a reflexionar sobre la adecuación del término “Recursos Humanos”.

Recurso es el “conjunto de elementos disponibles para resolver una necesidad o llevar a cabo una empresa” y humano “perteneciente o relativo al hombre”. Podemos deducir, entonces, que el departamento de Recursos Humanos se encarga de las personas como recursos que permiten a una empresa ser competitiva y tener éxito en el mercado.
Este concepto dista de las corrientes actuales en las que priman las personas, consideradas como una pieza clave para la diferenciación, y se promueve su bienestar. Las funciones de los responsables de Recursos Humanos pasan ahora también por ayudar a los empleados a desarrollarse tanto personal como profesionalmente, darles soporte, guiarles y ofrecerles las herramientas necesarias para poder evolucionar, ofrecerles experiencias laborales atractivas, favorecer su bienestar, etc.

En este contexto, cada vez más empresas están cambiando el nombre del departamento de Recursos Humanos para darle un descriptivo más acorde con sus funciones. Así nos encontramos con departamentos de:

  • Gestión de Capital Humano
  • Gestión de Talento Humano
  • Gestión de la Felicidad
  • People y sus variantes:
    • People & Change
    • People & Culture
    • People & Organisations
    • Personas y Comunicación
    • Personas y Valores
    • Dirección de Personas
  • Employee Experience
  • Marketing de Talento

 

Los nuevos términos abandonan la idea de persona como recurso para reconocer su valor, ya sea como a parte
del capital de la empresa (capital humano), como prioridad (people y personas) o haciendo hincapié en su experiencia o bienestar (gestión de la felicidad, employee experience, marketing de talento y gestión del talento humano).

Aunque lo más relevante sean las acciones que se llevan a cabo para conseguir no sólo los resultados empresariales, sino también el bienestar de las personas, deberíamos pensar además en el uso que hacemos de las palabras. Como decía Voltaire, “Una palabra mal colocada estropea el más bello pensamiento”.

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