Ser polímata, el nuevo horizonte profesional


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La tecnología por sí sola no hace avanzar el mundo sino su adaptación a la vida de las personas. Este paso clave no depende de ingenieros ni programadores, sino de un nuevo perfil profesional que recuerda al del gran Leonardo: el de los polímatas o personas capaces de dominar dos o tres conocimientos divergentes. Grandes cambios se avecinan.

1. Ciencias & Humanidades

El reconocimiento de este nuevo perfil profesional surge del informe “La innovación requiere ahondar en el llamado <efecto Medici>”, publicado por Deusto Business School. En él se explica que los últimos años del siglo XX ya vieron aparecer polímatas como Steve Jobs o Elon Musk, que deben su éxito a su pasión por el diseño, la tecnología y la ciencia unida a su habilidad empresarial. “Si repasamos la carrera de los grandes popes de Silicon Valley, observamos cómo coinciden en el afán por explorar oportunidades de mano de la evolución tecnológica sin ceñirse a un sector concreto -afirma innovaspain.com-. El propio Musk –Doctor en Físicas y economista- habla de llevarnos a Marte mientras revoluciona la industria del automóvil”.

Muchos filósofos de la antigüedad eran polímatas, afirma cincodias.com, así como muchas de las personas más relevantes del Renacimiento, y especialmente Leonardo da Vinci, el más conocido de todos. Personas que dominaban varios campos de las ciencias y las artes. Hoy, polímata es un profesional con conocimientos técnicos y humanísticos (o empresariales o científicos), una mente flexible y la capacidad de aportar soluciones creativas. En el mercado laboral ya se está demandando ingenieros o programadores con capacidad para comprender las necesidades de la empresa y sus clientes, resolver problemas complejos, con pensamiento crítico y capacidad negociadora, entre otras.

Cuestionar la realidad, conectar conocimientos, inquietud por aprender son los nuevos valores en alza. Favorecidos por el acceso universal a la plataforma de conocimiento que es Internet, con sus múltiples formatos de aprendizaje y los MOOC (Massive Open Online Courses ) impartidos por profesores y expertos de primer nivel. La formación reglada va a tener que acabar con la tradicional dicotomía ciencias/letras, y enfocarse hacia la especialización híbrida o el dominio de varias especialidades convergentes. Y hacia la interconectividad de las dos áreas del cerebro, la creativa y la lógica, para estimular una mente creativa.

“Polimatía es la capacidad de alcanzar la excelencia en dos o más áreas del conocimiento -explica observatoriorh.com-, pertenecientes a expresiones diferentes del genio humano, con una combinación de estructuras que pueden proceder de campos tan diversos como las artes, las ciencias, los negocios, el deporte, la tecnología o las humanidades”. Y la economía digital es una gran impulsora -como en su momento el Renacimiento-, de grandes polímatas.

2. Empresas híbridas

3M -también según observatoriorh.com-, es la primera empresa en publicar un estudio sobre la polimatía a partir de su propia experiencia, que concluye: “Los especialistas han aportado a 3M las innovaciones más influyentes; los generalistas han generado nuevas ideas y patentes; y los polímatas han contribuido no solo generando innovación, sino también aplicando estas invenciones a diferentes áreas de la organización, integrándolas con diferentes tecnologías y convirtiéndose así en los científicos más valiosos de la empresa”.

Techcrunch.com, en su análisis sobre el tema, avanza que se están difuminando las barreras sectoriales entre las empresas emprendedoras tecnológicas: la innovación surge en sus intersecciones. Es lo que se conoce como “efecto Medici”, puesto que esta familia renacentista apoyó la conexión entre investigadores, artistas y pensadores, creando nuevas disciplinas. “Volvemos al efecto Medici porque, conectadas y relacionadas, estas disciplinas nos hacen más fuertes -afirma en su artículo innovaspain.com-. Disciplinas como Big Data, Inteligencia Artificial, automatización o Internet de las Cosas, con Filosofía, Derecho, Management, Sociología o Arte, capaces de explorar nuevos ‘océanos azules’”.

Las empresas han de empezar a plantearse un cambio estructural, en que técnicos, gestores, diseñadores…, o grupos de expertos, colaboren en busca de soluciones multidisciplinares. Un perfil polímata puede ser la clave para que fluya el diálogo y la innovación entre ellos: profesionales con un buen nivel técnico y una sólida base humanística. Joan Clotet, humanista Digital, es un buen ejemplo contemporáneo de este perfil.

Para el blog educacionit.com, las ventajas de los polímatas en la empresa son su capacidad de generar innovación dentro de equipos, sus habilidades intelectuales, que enriquecen el trabajo colaborativo, su competencia para convertirse en puentes de unión entre especialistas, mejorando el flujo de comunicación.

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