¿Se puede ser feliz en el trabajo?


¿Se puede ser feliz en el trabajo? Esta gran pregunta ha impulsado la introducción del Mindfulness en la empresa como estrategia de smarkt working. Una forma de entrenamiento mental para aumentar la capacidad de concentración, creativa y de liderazgo solo puede aportar beneficios, ¿o es una forma de perder el tiempo? Veamos.

Desarrollarse emocionalmente   

Una de las innovaciones con las que marcan el camino empresarial las grandes corporaciones norteamericanas, es la incorporación del Mindfulness como método de mejorar el bienestar y la efectividad de los trabajadores. Este programa de reducción del estrés nacido en el Centro Médico de la Universidad de Massachusetts a finales del siglo XX, ya se aplica en la NASA, Google, Apple, Nike, Intel, Procter and Gamble, Starbucks… y en numerosas empresas y escuelas de negocio europeos. También ha sido portada de diarios y revistas como la de la revista Time: “La revolución de la consciencia”.

Como explica Sloyu, formador de Mindfulness, Google ha creado el programa “Search Inside Yourself” para fomentar un clima laboral equilibrado y con una buena inteligencia emocional , mientras que Procter & Gamble ofrece diversos programas de bienestar en sus oficinas.

Mónica Esgueva, autora del libro Mindfulness. Una guía práctica, explica para Expansión: “Las empresas se están abriendo a esta técnica porque han escuchado los beneficios probados por las investigaciones científicas y por el éxito que está teniendo en Estados Unidos. Los estudios demuestran que quien lo practica reduce el estrés, es más productivo, más feliz y goza de mejor salud. Se convierten en personas más comprensivas y compasivas y les da herramientas para resolver problemas“.

Mindfulness en empresas españolas  

En España se ha introducido algo más tarde, pero ya hay corporaciones y pymes conectadas al Mindfulness.

Mahou- San Miguel organiza talleres para la adquisición de hábitos de conciencia plena que puedan poner en práctica los trabajadores en su día a día. Si continuarán con el tiempo o no, depende de la valoración de estos acerca su efectividad.

En Repsol, a partir de sesiones de meditación autogestionadas por los propios empleados, se está experimentando con la técnica del Mindfulness para “desarrollar la inteligencia emocional y mejorar la relación con el cliente interno y externo”, como explica en su propio blog. Repsol tiene en marcha la experiencia piloto “Energía vital” en varios centros, que consiste en una práctica diaria de 15 minutos.

Para Endesa, el internet de las cosas, big data, smart working… han traído enormes problemas de aceleración y desatención, que dificultan la concentración y la creatividad en el puesto de trabajo. El Mindfulness es para ellos, hoy, imprescindible.

La experta en Mindfulness y self-compassion de la empresa, Cristina Jardón, explica en el #OpenPowerSpace que esta técnica “reduce el estrés, aumenta el compromiso, mejora la creatividad y la toma de decisiones e impulsa el liderazgo y las buenas relaciones con el resto de compañeros. Lo que repercute en una mayor productividad de las organizaciones y en la reducción de costes por bajas laborales”.

La misma explica en su blog que el Mindfulness y la inteligencia emocional “ayudan a entender las organizaciones y sus empleados de otra manera. La organización da valor a cada trabajador y se centra en el cuidado de su bienestar. Las personas son las protagonistas del cambio dentro del contexto de transformación digital en el que vivimos.

Es una apuesta por el futuro -continúa-: los rasgos de personalidad pasarán a ser cada vez más demandados desde los departamentos de recursos humanos de las empresas. No es difícil suponer que las competencias técnicas serán eclipsadas por las máquinas inteligentes”.

Heineken España tiene incluso un estudio de resultados, el estudio de 2014 “Mindfulness y trabajo. Experiencia de promoción de la salud en una empresa del sector de la alimentación”, galardonado con el Premio Dr. Pedro de Castro Sánchez en el XV Congreso Nacional de Medicina del Trabajo. Un estudio que parte de una pregunta revolucionaria: ¿se puede ser feliz en el trabajo?

Heineken se decidió a experimentar con el Mindfulness dentro de su estrategia de sostenibilidad “Brindando un futuro mejor” y del firme compromiso por ser una Empresa Familiarmente Responsable (EFR), tal como explica en mindfulness y trabajo. En un año, 350 empleados de todo tipo se sumaron voluntariamente a los cursos. Su objetivo inicial fue la prevención de trastornos psicológicos por estrés “tóxico”, y se consiguió mejorar la eficacia y bienestar en el trabajo y un mejor equilibrio entre éste y la vida personal: “La percepción de que el curso ayuda a ser más feliz es del 80% al finalizar el curso y se mantiene en un 69% pasado un periodo de 6-12 meses”.

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