Tres tendencias del mercado laboral


El área de Recursos Humanos se adapta a los cambios sociales y profesionales mediante una profunda transformación digital que convierte a la empresa en hiperconectada, con una buena marca gracias a la participación social de sus trabajadores y un buen programa de selección virtual de candidatos y freelances, en el que la entrevista personal es el último eslabón del proceso. Estas son las 3 claves frente al cambio.

RRHH virtuales

El Nethunter es la persona que recluta candidatos/as a través de las redes sociales, donde se publica en la actualidad gran parte de las ofertas de empleo. El nethunter se convierte en un experto en detectar candidatos/as a través de sus publicaciones, sus conversaciones y su forma de actuar, que conforman su CV social. Y es que la marca personal es ya un imprescindible para cualquier profesional. Desarrollar esta habilidad es algo básico en el departamento de Recursos Humanos.

También gana cada vez más peso la entrevista personal frente al CV. A través de la entrevista, los candidatos demuestran sus habilidades personales y competencias: si es capaz de controlar una situación de estrés con seguridad, flexibilidad y rapidez para reaccionar ante imprevistos (y una actitud positiva) y mostrar coherencia con su marca personal, sumará puntos ante el selector. Competencias y habilidades sociales ganan terreno a las titulaciones.

La empresa debe apoyarse para ello en avances tecnológicos que permitan agilizar procesos y mejorar resultados, especialmente en esta época de crecimiento del trabajo deslocalizado y multinacional. Una entrevista de trabajo puede realizarse desde varias plataformas virtuales y puede ser grabada para ser analizada posteriormente. De hecho, es casi indispensable en la fase de preselección de candidatos finales.

Puestos de trabajo líquidos

La videoconferencia es idónea para un mercado que tiende a la contratación de trabajadores freelance para cubrir determinadas necesidades laborales. Profesiones y empresas con ciclos más cortos de vida así lo favorecen.

La profesión para toda la vida apenas existe y cada profesional ha de reinventarse continuamente mediante formación continua, nuevas experiencias y trabajo en equipo. Por esto cada vez más eligen el camino freelance de crecimiento profesional y de mejora de su empleabilidad. Los profesionales ultraespecializados prefieren aprovechar la escasez de talento y trabajar por proyectos. Las empresas, por su parte, tienen dificultades para cubrir puestos de trabajo que requieren de habilidades específicas o novedosas.

“Según un estudio de la red social profesional LinkedIn -afirma el diario El Mundo-, si en 1989 el colectivo freelance apenas representaban un 6% de la mano de obra en EEUU, llegará al 43% en 2020”. El diario también destaca en su artículo el auge de la ‘gig economy’ o la contratación de freelances para trabajos esporádicos: el profesional contratado aporta sus conocimientos, mano de obra y medios necesarios para realizar un servicio concreto acotado en el tiempo.

El trabajo freelance es una poderosa respuesta a un organigrama laboral cada vez más difuso. Equipos virtuales de trabajo, trabajadores de diversas generaciones, profesionales de talento o con una fuerte marca personal obligan a crear nuevas dinámicas laborales y de organización de mando.

Employer branding 

La empresa por su parte se ve abocada a completar su transformación digital y a cuidar su marca personal si quiere atraer a trabajadores con talento. Y para ello nada más poderoso y en plena tendencia como la red social corporativa.

Una red social corporativa es una intranet dinámica donde la información fluye en tiempo real y los trabajadores y colaboradores comparten conocimiento. Estimula la comunicación interna, la colaboración y la transparencia corporativas, algo imprescindible para implicar en la empresa a trabajadores deslocalizados, que teletrabajan y freelances.

Pero es también una herramienta muy poderosa para potenciar las redes sociales personales de los trabajadores como canales de employer branding. La transparencia, el conocimiento compartido y contenidos bien elaborados proveen a los profesionales de la empresa con una fuerte marca personal, de todo lo necesario para hablar de la empresa en las redes sociales. Un buen programa de employer branding sabrá además detectar y potenciar a aquellos trabajadores con más habilidades sociales.

No debemos confundir el employer branding, basado en estrategias que realizan las áreas de Recursos Humanos para mejorar el bienestar de los trabajadores en la empresa y atraer al talento que más se puede adecuar a su cultura, con el Employee Branding, que consiste en conseguir que los empleados estén alineados con los valores de la compañía y se conviertan en los mejores embajadores a través de las redes sociales, siempre de forma natural y voluntaria.

El informe de Eurofirms “Radiografía del Employee Branding de las empresas de España 2017 ” muestra la realidad y la tendencia de las empresas a la hora de aplicar este método de comunicación de la marca.

La empresa se convierte gracias a ellos en una organización hiperconectada, capaz de divulgar una buena imagen de sí misma y del producto y/o servicio que ofrece.

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