El tripadvisor de las empresas


Glassdoor es un revolucionario portal de empleados que se ha vuelto muy popular por una imponente razón: permite compartir información sobre salarios y evaluaciones sobre el puesto de trabajo a sus miembros. Su irrupción lleva a una interesante cuestión: ¿deberían ser públicos los salarios?

Glassdoor: la revolución de la transparencia

Con más de 33 millones de revisiones, Glassdoor ha hecho más por la transparencia empresarial que todos los congresos realizados desde su fundación: la información confidencial se comparte aquí en abierto para ayudarse entre empleados a conocer bien una empresa y negociar salarios basados en datos. Para un CEO, sentirse directamente valorado por los trabajadores en un sitio independiente, es muy impactante. Las virtudes y los defectos del día a día de una empresa se ven reflejados claramente en un lenguaje emocional y claro (un buen lugar, por cierto, para ambientar una novela que transcurra en un lugar de trabajo).

En Glassdoor pueden verse apreciaciones a favor tipo: “Mission, Vision, Benefits, Vacation, Values”, ”Fun environment, Great mission, Good benefits, You are valued, Even the people at the top care about you”, “Good gym”. Y contras como “The job is physically demanding, I’m not in incredible shape, but I can keep up. You have a lot to balance also, but if you’re organized you should be fine”, “no growth and uncomfortable office culture”. La idea es que las personas indican en Glassdoor qué hacen, dónde y cuánto ganan, pero no quiénes son; lo que también es su punto débil, puesto que el anonimato favorece la venganza y la exposición de la rabia de un trabajador enfadado.

Según The New Yorker, casi la mitad de los trabajadores de EE.UU. consultan las revisiones de Glassdoor. Muchos de ellos, además, las llevan a la entrevista de trabajo para pedir explicaciones a la empresa.

Las estrellas con las que valoran los trabajadores a las empresas permiten a Glassdoor realizar rankings de empresas y del liderazgo de los CEO’s. También ofrece puestos de trabajo, información para buscar empleo y una guía para calcular el salario.

Activistas, por ejemplo del feminismo, utilizan esta web para proveer de criterios objetivos a las mujeres que se presentan a un puesto de trabajo. También es un buen lugar para denunciar culturas corporativas tóxicas, que pueden acabar forzando a cambios. The New Yorker cita el caso de Zenefits que, tras un escándalo, contrató a un coordinador que lee todas las revisiones sobre la empresa en Glassdoor y monitoriza el día a día del clima laboral. Mientras que Spencer Rascoff, el C.E.O. de Zillow Group, no solo las lee directamente, sino que las responde también. Sus empleados le han dado una aprobación del 93%.

Porque las empresas también van a Glassdoor para trabajar su employer branding o para conocer si sus sueldos son competitivos. Sitios como este demuestran que la cultura corporativa es un asunto muy serio.

No podemos olvidar otro portal similar a Glassdoor que tenemos actualmente en España. Se trata de Indeed, más completo porque ofrece otras funcionalidades pero con una filosofía parecida. En Indeed los empleados también pueden ofrecer valoraciones sobre sus empresas: varios parámetros del lugar de trabajo, generando una media global, además de permitir también publicar los salarios.

En todos ellos la opinión de los empleados es visible y, cuanto mejor se sientan en la empresa, mejor será la reputación corporativa que generarán. De ahí la importancia que las empresas se preocupen por el bienestar de sus trabajadores y de apostar por el Employee Branding; por lo contrario, eso perjudicará su capacidad de atraer talento y de ser socialmente sostenibles.

En la línea de Glassdoor e Indeed, como red profesional líder en nuestro país Linkedin no quiere quedarse atrás. Por ese motivo, ha lanzado LinkedIn Salary, un espacio donde los usuarios podrán indicar también sus niveles retributivos y, en función de la zona geográfica y el cargo, ofrecerá un sueldo teórico acorde con esa  selección. Esta funcionalidad no está aún disponible en España, pero pronto llegará y seguro que con más novedades.

El arte de valorar un trabajo

En Alemania ya se están dando cambios en este sentido, afirma tiempodehoy. El Bundestag ha aprobado una ley que impulsa la igualdad salarial: en las empresas con más de 200 trabajadores, estos podrán informarse de lo que ganan los demás trabajadores de la misma categoría profesional.

Algunas empresas alemanas ya lo están poniendo en práctica mientras que diversas startups experimentan con salarios votados democráticamente cada año entre los trabajadores. Otras corporaciones se enfrentan a la reclamación de transparencia en los sueldos por parte de los empleados más jóvenes, porque es un importante valor en sí para ellos.

“La transparencia salarial brilla por su ausencia en el entorno laboral español”, afirma en El País en el artículo Por qué todavía es un tabú hablar de lo que ganamos, de Rita Abundancia. El secretismo, según ella, fomenta desigualdades y la brecha salarial de género. La opacidad salarial beneficia a las empresas y a las nóminas inmorales, es su conclusión, pero también se realiza para evitar que la competencia robe buenos empleados ofreciéndoles más.

Y cita los casos en España de cuantomepagan.com (que te informa sobre si la nómina es competitiva), y misalarioideal.com, que ofrece informes completos de pago.

“Resulta muy difícil analizar los salarios de una compañía de manera transparente, porque en su determinación se aplican baremos y motivaciones muy diferentes y específicas”, contrarresta Enrique Dans en su artículo Las empresas, sus sueldos y la transparencia. El salario, según Enrique, tampoco es un reflejo exacto de la valía de un profesional en el sistema actual.

¿Su vaticinio? La propia transformación del trabajo que estamos viviendo conllevará profundos cambios en su retribución. Uno de los posibles escenarios futuros va a ser demoledor: si no es necesario trabajar por disponer de una renta básica, el sentido de pagar un trabajo va a cambiar radicalmente.

Evidentemente, el salario es un factor muy importante a la hora de valorar un trabajo, pero no es el único. Lo hemos visto: los empleados opinan en la red, valorando las empresas donde trabajan según su percepción sobre varios factores: el nivel retributivo, las políticas laborales que permiten conciliación familiar, la flexibilidad…  Las compañías que sean socialmente responsables, apuesten por los valores y practiquen un enfoque empresarial basado en el  bienestar de las personas conseguirán proyectar una mejor percepción entre sus empleados y, por tanto, recibirán también mejores valoraciones en la red.

 

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