U.Dream: educación y felicidad, motores que cambian el mundo


U.DREAM es la primera empresa júnior social en Portugal que pretende influenciar y transformar a estudiantes en líderes sociales. ¿Su objetivo? Cambiar el mundo y generar un impacto social positivo a corto y largo plazo.

Con 4 años de actividad, más de 200 estudiantes, 30 centros educativos involucrados y presencia en las ciudades de Oporto, Braga y Aveiro, este proyecto educativo lucha por transformar la sociedad y contribuir a la mejora de la calidad de vida de niños y familias.

¿Se puede cambiar el mundo? ¿Cuál es vuestro granito de arena para conseguirlo?

¡Sin lugar a dudas! Si nosotros, los jóvenes, no creemos que lo podemos hacer, ¿quién lo va a creer? Desde nuestro punto de vista, la verdadera forma de cambiar el mundo es a través de la educación. Creemos que el mundo cambia en la forma que miramos y cuidamos unos de otros y ese es el objetivo de U.DREAM: transformar estudiantes en líderes sociales. Si somos capaces de proporcionar experiencias sociales y profesionales intensas a los estudiantes, les daremos la oportunidad de entender y vivir el mundo exactamente como es y esto les ayudará a tomar mejores decisiones como futuros padres y profesionales.

De estudiantes a empresarios. ¿Cómo se gestiona el salto de una asociación de estudiantes a una empresa social?

 Desde el principio, nos negamos a abandonar a la suerte el impacto social que tenemos. Para nosotros, no tenía sentido depender de la buena voluntad de la gente para transformar vidas y por eso, desde el primer momento, buscamos encontrar una moneda de cambio que nos permitiese “sobrevivir” a través de la capacidad de aumentar el valor en el mercado y no a través de donativos. Sin embargo, es un desafío enorme. No es fácil hacer entender a la gente que una organización social puede vivir con los métodos y el rigor de una verdadera empresa; pero de esta forma, garantizamos que somos los únicos responsables del impacto que creamos y por eso, merecen la pena todos los esfuerzos.

¿Qué acciones realizáis para contribuir a la mejora de la sociedad?

 Desde U.Dream tenemos tres acciones directas y una indirecta. Las acciones directas son:

  1. Acompañamos y hacemos realidad los sueños de niños que están en una fase complicada de la vida. Realizamos un acompañamiento de tres meses en el domicilio y después hacemos realidad un sueño que debe tener impacto a largo plazo.
  2. Visitamos institutos de enseñanza secundaria con programas de concienciación social para estimular a aquellos que serán los futuros estudiantes universitarios.
  3. Y finalmente, hacemos campaña de intervención urbana todos los meses en las ciudades de Oporto, Braga y Aveiro para mejorar el día de todas las personas que se crucen con nosotros.

Por otra parte, la acción indirecta es el impacto que conseguimos causar en los estudiantes. Después de estas experiencias y del asesoramiento personal y profesional que facilitamos, garantizamos que estos estudiantes se transformen y que consigan ser más felices mientras comprenden su papel en la sociedad. Es una pieza fundamental para garantizar un futuro mejor.

¿Cómo influyen las nuevas tecnologías en la difusión de vuestras causas o proyectos?

Las nuevas tecnologías nos permiten fundamentalmente mejorar el proceso de comunicación con quienes confían en nuestro trabajo. Hoy en día, a la gente le gusta sentir que está ayudando de forma eficaz; cada vez hay menos ganas de donar dinero sin más, porque sí. Con las redes sociales y plataformas de automatización de marketing, entre otras herramientas, hemos conseguido garantizar que quien nos ayude sienta en la piel el impacto real que conseguimos con su apoyo. Esta es la base de la sostenibilidad del proyecto.

Los estudiantes como principales agentes del cambio
«Dar lo mejor de mí y aprender lo mejor de todos» es el lema de la Academia UD. ¿Es posible cambiar el mundo a través de la educación?

Es posible cambiar el mundo a través de la educación, el problema es que tarda algún tiempo y muchas veces la gente no está preparada para esperar. Pero el principal problema no es la «impaciencia», es la incapacidad de aceptar la evaluación del impacto si no es a través de números y, como no conseguimos vender las buenas decisiones y la felicidad que estos estudiantes desarrollan de manera desmesurada, se acaba devaluando el trabajo silencioso que hacemos.

Se prefiere hablar siempre de los sueños, etc. Pero la lógica es sencilla; si tuviéramos la capacidad de ayudar a estos estudiantes a tomar decisiones, sus hijos, las familias, los amigos y compañeros de trabajo vivirían de alguna manera ese «cambio». Es sencillo de entender, pero es más fácil creer en el impacto de los números.

El objetivo de vuestra Academia es formar y desarrollar líderes sociales. ¿Cómo concienciáis a los estudiantes para que se conviertan en ciudadanos socialmente responsables?

La mejor forma de hacerlo es siempre a través de las experiencias. No tiene sentido hacerles creer una cosa que no sienten. Por eso, su «transformación» pasa por hacerles entender que el mundo no es de color de rosa y que hay muchas cosas que pueden hacer para «entrenar la felicidad». No se trata de esperar sentados a que la felicidad nos llame a la puerta, y aquí, en U.DREAM, aprenden a buscarla mientras aumentan la de quienes les rodean.

En la práctica, viven el impacto social (visitar niños, hacer campañas, dar charlas de motivación en institutos de enseñanza secundaria), el impacto a nivel profesional (con formación y experiencia en su área de formación académica) y el desarrollo humano (con sesiones de entrenamiento y desarrollo personal como gestión de emociones, evaluación de desarrollo, etc.).

 

Actualmente trabajáis para más de 50 organizaciones. ¿De qué forma podéis ayudar a las empresas?

Intentamos aprovechar el conocimiento que adquirimos en la facultad como moneda de cambio para alcanzar lo que necesitamos para transformar las vidas de las familias que acompañamos. Los servicios cambian en función de los recursos que tenemos a nivel local y buscan siempre garantizar una relación justa, centrándose en la capacidad de generar valor. Trabajamos prestando una especial atención a la conciencia social de los colaboradores, para contagiarles la importancia de luchar unos por la felicidad de otros, a partir de la creación de dinámicas entre colaboradores, vídeos sorpresa, etc.

El voluntariado, una puerta para acceder al mercado laboral
¿Cómo gestionáis el proceso de selección de voluntarios de U.Dream? ¿Qué se valora o se exige?

U.DREAM funciona como una empresa y por eso tiene un proceso de contratación con cuatro fases, que permiten identificar cuáles son los candidatos con mejores condiciones para ingresar en la UD. Normalmente, buscamos personas que compartan valores idénticos a los nuestros, este es el criterio de selección más importante.

¿Cómo se motiva al voluntariado?

La motivación debe ser intrínseca, no promovemos las «ganas de ayudar a los demás». Nuestra forma de comunicar es hacer que las personas sientan la importancia de «cuidar unas de otras». Si quieren formar parte de esto, nos buscan.

¿El voluntariado puede ser un punto de partida para acceder al mercado laboral?

Sin duda, hoy es esencial trabajar con personas conscientes y preparadas para cambiar el mundo todos los días. Creemos que las empresas todavía no entienden bien la importancia de este tipo de experiencias, pero, con el tiempo, estará más claro para todos.

Vuestras iniciativas están disfrazadas de sueños y sonrisas. ¿Qué papel tienen las personas en la felicidad de los demás?

Nos gusta ser la mejor parte del día de muchas personas que habían dejado de ser felices y se habían rendido. Sabemos qué responsabilidad es entrar en la vida de alguien que no nos lo había pedido, pero siempre acabamos por dar todo el amor que tenemos y como lo hacemos de forma continuada en el tiempo (mínimo tres meses), la gente acaba por confiar en nosotros. Y lo mejor es cuando nos damos cuenta de lo fácil que es cambiar la vida de alguien, basta con querer, esa es una de las lecciones más bonitas que todos nos llevamos. Consideramos que todos los estudiantes deberían tratar de crear un impacto de este tipo, no tiene sentido no hacerlo…

¿Qué os aporta trabajar en un proyecto como este?

Cuando vemos con nuestros propios ojos que podemos transformar la vida de alguien, se entiende con toda facilidad y se aprecia el sentido que tiene U.DREAM. Tenemos poco más de 19/20 años y ya hemos gozado de la oportunidad de devolver esperanza y sonrisas a quienes ya pensaban que no volverían a experimentarlas. Y si conseguimos eso, ¡lo conseguimos todo!.

¿A quién no le motiva la posibilidad de cambiar el mundo?

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