Valora el compromiso laboral


Uno de los activos que más incrementan la productividad de una empresa es sin duda un equipo comprometido con su trabajo. Pero también el más difícil de implementar. Porque el compromiso de un trabajador es una decisión personal y voluntaria.  Se puede favorecer, ¿quieres saber cómo?

Qué es el compromiso laboral

Excelentes profesionales los hay en todas las empresas, pero comprometidos… no tantos. ¿Dónde está la diferencia?

El compromiso de un trabajador con la empresa va más allá de cumplir con éxito con su trabajo. Implica una conexión emocional que lo hace sentir responsable del éxito de la compañía. Tiene que ver con la alineación de los objetivos personales y los corporativos. Un trabajador comprometido se identifica con los valores de la empresa, desea su mejora continua y se esfuerza por ello. Su lealtad hacia la misma, además, es alta.

Pero ojo, porque esta conexión es cíclica, depende de las diversas etapas profesionales y se puede acabar si el trabajador percibe que lo que recibe a cambio, no le compensa. Es por tanto imprescindible para una empresa reconocer a estos trabajadores y retribuirlos emocionalmente. Y por supuesto, incentivar el compromiso de los otros empleados. Se puede gestionar el compromiso para conseguir una plantilla con un alto grado de rendimiento.

La mayoría de trabajadores se sitúan en un nivel medio, que se puede incentivar: muchos empleados nunca se han planteado si están implicados. Con un entorno adecuado, se puede promover un sentimiento de pertenencia, de relación afectiva con la empresa a largo plazo. Es decir, con una comunicación clara y transparente de qué mueve a la compañía, qué aporta cada uno de los trabajadores y hasta dónde se puede desarrollar profesionalmente, en paralelo a la evolución corporativa.

El compromiso de un equipo también necesita buen trato, flexibilidad laboral, autonomía profesional, confianza en las personas, trabajo en equipo… es decir, un ambiente de trabajo basado en la responsabilidad personal y el reconocimiento de las aportaciones.

Cómo medir el compromiso

Aunque puede parecer difícil medir el grado de compromiso de los empleados, es importante que la compañía cuente con algunos indicadores y métodos objetivos para hacerlo. En este sentido, la mejor forma de conocer el grado de compromiso de los trabajadores es midiéndolo mediante encuestas continuas, que obtengan una idea del sentimiento de los empleados con la compañía. Las métricas mostrarán los puntos fuertes y débiles de la empresa y las posibles fluctuaciones.

Las empresas más valoradas por sus empleados los evalúan constantemente, consecuentes con una genuina preocupación por su bienestar.

¿Qué se puede medir?

  1. Si los trabajadores se sienten reconocidos en sus funciones y méritos.
  2. Si consideran que reciben feedback suficiente de su trabajo, para encauzarlo convenientemente.
  3. Si se sienten cómodos con el ambiente laboral.
  4. Si creen que tienen posibilidades de crecer profesionalmente.
  5. Si se sienten suficientemente respaldados por un equipo u otros profesionales.
  6. Si estarían dispuestos a recomendar a la compañía.
  7. Si se sienten implicados en las decisiones de la empresa.

El empleado comprometido cree verdaderamente en lo que está haciendo, su compromiso nace de su interior, y le lleva a la excelencia: hace más de lo esperado. Las personas comprometidas son además solidarias y contribuyen a crear un buen clima de trabajo. Promueven el compromiso de los otros trabajadores y pueden llegar a ser grandes embajadores de la marca. Cuenta con ellos.

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